El 18 de abril de 2019 es la fecha límite para usar UBL, el estándar europeo de factura electrónica

Actualmente en Europa la mayoría de países tienen implantado un formato diferente: FatturaPa (Italia), PEPPOL-BIS (Bélgica), ESIDIS (Grecia), etc., y el objetivo es establecer un formato estándar para todos los países. El nuevo formato, UBL, adoptado ya por algunos países como Portugal, ofrece una estructura de la información que facilita el intercambio electrónico entre los países miembros y no comunitarios. De esta forma, se simplifica la forma de facturación actual.

Respaldado por los organismos de estandarización, y por la legislación europea de contratación pública, el formato UBL constituye una norma técnica común que simplificará las relaciones comerciales, evitando problemas de interoperabilidad y reduciendo costes, ya que todas las empresas intercambiarán documentos comerciales en el mismo ‘idioma’ y en base a la misma estructura de datos. Además, la obligatoriedad de su uso en las relaciones con las Administraciones Públicas facilitará su difusión en el conjunto de las empresas,  impulsando la adopción generalizada de este formato.

Se entiende como formato la estructura del fichero que soporta la propia factura y su contenido legal. En el caso de España, la Agencia Tributaria ha establecido como oficial un formato basado en estructuras sintácticas definidas en base a la especificación XML y que ha dado lugar a la estructura Facturae. Este formato facturae, era conocido al principio de su evolución con la denominación AEAT-CCI, por partir de una propuesta del Centro de Cooperación Interbancaria adoptada por la AEAT. Este formato XML, recomendado por la Agencia Tributaria, tiene la ventaja de ser estructurado (cada campo de la factura se identifica con su etiqueta y su contenido) pero no es el único que se utiliza, ya que también se emplean otros como PDF, HTML, DOC, XLS, JPEG, GIF o TXT. A pesar de que la extensión de la mayoría de las facturas electrónicas suele ser .xml o .xsig (cuando van firmadas), existen diferencias entre las facturas debido a que la estructura de cada país se ha desarrollado de forma independiente.

En el estándar UBL el proveedor incluirá en cualquier factura remitida a las administraciones públicas europeas unos datos comunes que homogeneizan su contenido (semántica definida en la referencia de la norma europea sobre facturación electrónica).

A partir del próximo 18 de abril de 2019, las empresas europeas que facturen a las Administraciones Públicas deberán utilizar el estándar europeo de factura electrónicaUBL (EN 16931). Con esta medida, la UE quiere impulsar un formato único de factura electrónica que simplifique y agilice la relación comercial entre las empresas europeas y extracomunitarias y poner fin a la multiplicidad de formatos que se utilizan en la actualidad.

En España, la versión de facturae 4.0 ya se diseñó en base a la formato UBL, pero esta versión tuvo una existencia efímera ya que la gran adopción de la versión facturae 3.2 condujo a modificaciones menores como la de facturae 3.2.2

Actualmente en Europa la mayoría de países tienen implantado un formato diferente: FatturaPa (Italia), PEPPOL-BIS (Bélgica), ESIDIS (Grecia), etc., y el objetivo es establecer un formato estándar para todos los países. El nuevo formato, UBL, adoptado ya por algunos países como Portugal, ofrece una estructura de la información que facilita el intercambio electrónico entre los países miembros y no comunitarios. De esta forma, se simplifica la forma de facturación actual.

 

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